Por qué consumir alimentos integrales

Consumir alimentos integrales

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Cada vez son más los estudios que demuestran los beneficios de los alimentos integrales en lugar de sus versiones blancas o refinadas. También, por suerte, son cada vez más las variedades de estos productos que puedes encontrar en los pasillos de tu supermercado.

Sus beneficios radican en que los alimentos integrales han sido mínimamente procesados. Además, este procesamiento no ha empeorado su calidad ni ha interferido negativamente en sus propiedades.

Para identificarlos cuando vayas a comprarlos, además de su característico color marrón, comprueba que en su etiquetado hay un único ingrediente: el propio alimento.

Por qué tienes qué elegir alimentos integrales

Aportan energía de forma gradual

Contienen hidratos de carbono complejos, es decir, de absorción lenta. Estos alimentos te ofrecen energía de manera gradual y por más tiempo, sin generarte picos de insulina ni desequilibrios de glucosa en sangre. Esto sí sucede con sus versiones refinadas o blancas. Los cereales integrales son ideales para tomar por ejemplo en el desayuno.

Los alimentos integrales son ricos en fibra

Los alimentos integrales no han sido procesados industrialmente de modo que mantienen todas las partes del cereal. Una de estas partes es el salvado que es la fibra del propio alimento. Esta fibra te ayudará a evitar problemas de estreñimiento y aumentará tu sensación de saciedad cuando comas. Por este motivo, alimentos como el arroz integral o la harina integral, incluidas las pastas, son buenos aliados en las dietas de control de peso.

El consumo de fibra reduce también los niveles de colesterol total y del colesterol LDL (el conocido como colesterol malo), debido a que se une a éste en el intestino y favorece su eliminación a través de las heces.

Son mejores para tu salud

Al igual que sucede con el salvado, al procesar industrialmente y refinar el grano del cereal, se elimina también su germen. Esta es su parte rica en vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos poliinsaturados.

Excesivos consumos de alimentos blancos o refinados pueden ocasionar problemas en tu salud como resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, obesidad y un desequilibrio del metabolismo de las grasas, aumentando el colesterol y los triglicéridos. También están relacionados con una mayor posibilidad de enfermedades mentales y trastornos del sistema nervioso o el cáncer de colon o mama.

Retrasan el envejecimiento

Es precisamente su elevada concentración de antioxidantes la que hace que el consumo regular de alimentos integrales ayude a frenar los primeros síntomas del envejecimiento. Cambiarse al arroz integral, los cereales integrales o las harinas integrales combatirá las arrugas o la flacidez en tu piel.

Y aunque vivimos en una sociedad en la que el aspecto preocupa, pocos hablan de la capacidad de estos alimentos de ralentizar los signos del paso del tiempo. Por eso, este es uno de sus beneficios menos conocido.

Cómo incluir alimentos integrales en tu dieta

Incluir alimentos integrales en tu día a día no es difícil, y tienes mil maneras de hacerlo. Aquí recojo algunas en las que podrás inspirarte para, a partir de ellas, construir una dieta cada vez más amplia, equilibrada y saludable:

Desayuno

Yogur natural con cereales integrales y frutos rojos. Los más habituales suelen ser los copos de avena integral.

Almuerzo

Pasta o arroz integral salteado con salmón y verduras de temporada.

Cena

Pizza casera con base de harina de espelta integral y topping de queso mozzarella, tomate natural, jamón cocido extra y champiñones.